Amados hermanos,
A la luz del reciente brote de COVID-19 (Coronavirus), el liderazgo de Centro Internacional de la Familia consideró que es mejor mantener a la congregación informada y llena de fe. La siguiente es una revisión concisa de cómo abordamos esta preocupación. Como creyentes, no debemos ser influenciados por el miedo, recordando siempre cómo el amor perfecto que Dios tiene por nosotros está diseñado para “echar fuera el temor” (1 Juan 4:18).

Caminamos por fe y no por miedo. Desafortunadamente, la amenaza de infección existe todos los días, y en casi todos los sentidos. Aun así, ni la enfermedad ni la amenaza de enfermedad deberían hacernos entrar en pánico, sino confiar en Dios. El Señor sigue siendo nuestro refugio y fortaleza, “siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad” (Salmos 46:1). Confiar en el Señor en medio de los problemas es experimentar y dar testimonio del poder de Cristo.

Estamos llamados a usar la sabiduría en todo momento y esto es lo que estamos haciendo como Iglesia.

· Nuestros servicios dominicales continuarán; nada ha sido modificado o cancelado. Sin embargo, si está enfermo o cree que podría estarlo, ejerza toda la sabiduría disponible. Si nos dejas saber, nos encantaría orar por ti.

· Uno de los grupos de personas más vulnerables a COVID-19 son los niños y tomaremos las medidas necesarias. Si su hijo muestra síntomas en correlación al virus, se le pedirá que lo lleve a casa en consideración de otras familias.

· Estamos desinfectando todos los equipos, superficies y objetos de uso común con frecuencia. Todos los miembros y personal administrativo se lavan las manos periódicamente y desinfectan áreas comunes. Los feligreses que muestran signos de enfermedad respiratoria aguda deben quedarse en casa hasta que estén libres de síntomas, y acompañarnos viendo los servicios en línea.

· Le recomendamos que, si estornuda o tose, se cubra la boca y nariz con su brazo o con un pañuelo de papel─ tírelo inmediatamente a la basura y lávese las manos. Evite contacto cercano con cualquier persona que tenga fiebre o tos. Es importante que frecuentemente lave sus manos usando desinfectante para manos a base de alcohol.

Recuerde, estamos llamados a hacer discípulos. Ninguna enfermedad, guerra o temor detendrá el avance del evangelio y la edificación de la iglesia de Dios. Permanecemos en fe y en la Palabra, perseverando juntos y confiando en Dios para una resolución rápida y segura de esta enfermedad y sus efectos. Si algo cambia, se lo haremos saber.

Si tiene alguna pregunta, comentario o inquietud, no dude en comunicarse con nuestro personal pastoral.

Bendecidos,

Roberto Candelario
Pastor Rector