LAS CREENCIAS

Las Creencias
Lo que creemos acerca de: 
  • Dios. Es el único Dios omnisciente, omnipotente, omnipresente y responsable de toda la creación.  Existe eternamente, en unidad, igualdad y perfección, en tres personas:  Padre, Hijo y Espíritu Santo.     1, 3.22, 26, 27; Sal. 90.2; Mt. 20.18; 1 Pe. 1.2; 2 Co. 13.14
  • Jesucristo. Es el Hijo de Dios.  Es co-igual con el Padre y el Espíritu Santo.  Se hizo hombre perfecto para ofrendar Su vida como el cordero inmolado.   Él fue el sacrificio provisto por el Padre para la redención de nuestros pecados, dando así, al hombre que crea, la salvación eterna.  Resucitó, ascendió al Padre y regresará a buscar a Su Iglesia.  Él es la cabeza de la Iglesia.  1.29, 3.16, 10.30, 20.31; Ef. 5.23; Col. 1.18
  • Espíritu Santo. El Espíritu Santo es co-igual con el Padre y  el Hijo.  Está presente en el mundo para hacer conscientes a los hombres de su necesidad de Cristo Jesús.  Vive en cada cristiano desde el momento en que acepta a Jesucristo como su salvador.    Es quien nos guía a toda verdad.   2 Co. 3.17; Jn. 16.7-13; He. 1.8; 1 Co. 2.12, 3.16; Ef. 1.13; Gal. 5.25; Ef. 5.18.
  • La Biblia. Es la palabra inspirada por Dios  para el hombre.  Contiene Sus preceptos e instrucciones y dicta la conducta moral del ser humano.  Es el recurso supremo de la verdad absoluta para la doctrina y comportamiento cristiano.   2 Tim. 3.16; 2 Pe. 1.20-21; 2 Tim. 1.13; Sal. 12.6, 119.10; Pr. 30.5
  • El Hombre. Fue creado a la imagen de Dios.  El pecado lo separó de Dios y ahora solo a través de Jesucristo obtiene salvación, acceso al Padre y vida eterna.  1.26, Sal. 8.3-6, Is. 53.6, 59.1-2; Ro. 3.23, 6.23
  • Bautismo. Las Escrituras establecen el bautismo en agua por inmersión. Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor deben ser bautizados. De esta manera declaran ante el mundo que han muerto con Cristo y que han sido resucitados con El para andar en nueva vida (Mateo 28:19; Marcos 16:16; Hechos 10:47, 48; Romanos 6:4). 
  • La Cena del Señor. Consiste en la participación del pan y el fruto de la vid–es el símbolo que expresa nuestra participación de la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo (2 Pedro 1:4); un recordatorio de sus sufrimientos y su muerte (1 Corintios 11:26); y una profecía de su segunda venida (1 Corintios 11:26); y un mandato para todos los creyentes "¡hasta que él venga!"
  • Salvación. La salvación es un regalo de Dios para el hombre.  Solo se adquiere mediante la fe en Jesucristo; reconociéndolo y aceptando Su obra redentora por el hombre.  No se adquiere por medio de buenas obras o mejoramiento personal.  El hombre salvo se ejemplifica por una vida cuyas obras exhiben los preceptos de Jesucristo y el fruto del Espíritu.  16.31; Ro. 5.1, 6.23; Ef. 2.8-9; Jn. 14.6; Tit. 3.5; Ga. 3.26, 5.22
  • Seguridad Eterna. Dios nos da vida eterna a través de Jesucristo.  El creyente está seguro en esa salvación.  La salvación se obtiene y mantiene por gracia.  Esa seguridad eterna es modelada mediante una vida de santificación.   3.16, 10.28; 1 Tim. 1.12; Hb. 7.25, 10.10-14; 1 Pe. 1.3-5;  Fil. 1.6
  • Eternidad. Las personas fueron creadas para existir por siempre.  Existimos separados de Dios como resultado del pecado o unidos eternamente con Dios gracias a su perdón y salvación.  El vivir en unión con Dios es la vida eterna.  La separación de Dios es perdición eterna.  17.3, Jn. 3.16, 11.25; Ro. 6.23; 1 Jn. 5.11-12; Ap. 20.15
Misión
La misión del Centro Internacional de la Familia es alcanzar, restaurar y edificar a las familias de la Tierra.
Visión
La visión del Centro Internacional de la Familia es establecer un lugar que adora a Dios, extiende Su Reino y establece las doctrinas fundamentales de Cristo en las vidas de los creyentes. Nuestro deseo es equipar y desarrollar el potencial de cada creyente para cumplir su ministerio dentro de la iglesia local, al igual que edificar a las familias en todos sus aspectos y alcanzar cada nivel social con los principios del Reino de Dios. Anhelamos constituir un lugar que levante hombres y mujeres como líderes responsables que se reproduzcan en las vidas de otros. Estableceremos, desarrollaremos y fortaleceremos iglesias en las naciones, comenzando en nuestra ciudad, colaborando con otras iglesias y ministerios conforme al patrón neo-testamentario para la extensión de Su Reino.
Nuestros Valores
Nuestros valores como Iglesia son los siguientes: La importancia de la familia Trabajar con excelencia Integridad Diligencia Carácter Trabajo en equipo Gracia Servicio al prójimo Potencial Creatividad Innovación
Nuestro Compromiso
Nuestro compromiso no es el crecimiento de la Iglesia, sino el crecimiento de las personas.

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